Autora: Mª Begoña Peris Martínez, Ingeniero Agrónomo por la Universidad Politécnica de Valencia, Máster en Procesos Contaminantes y Defensa del Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Madrid y Máster en Economía Agroalimentaria y Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Valencia.
El 29 de octubre de 2024, una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) impactó de forma devastadora en la Comunidad Valenciana, dejando un rastro de destrucción. Las lluvias torrenciales y los fuertes vientos generaron graves inundaciones que dañaron infraestructuras, viviendas y comercios. Esta emergencia ha puesto en evidencia una cuestión clave: ¿está el liderazgo de los servicios de emergencia adecuadamente preparado y capacitado para gestionar situaciones climáticas extremas como esta?
Las DANAs , que a consecuencia del calentamiento climático iremos sufriendo con mayor frecuencia, son fenómenos meteorológicos de alto riesgo en el Mediterráneo. Se producen cuando una masa de aire frío queda atrapada en niveles altos de la atmósfera, generando intensas lluvias en áreas localizadas al interactuar con el aire cálido y húmedo de las capas bajas. Esta combinación provoca fuertes lluvias e inundaciones repentinas y que tal como ha ocurrido el 29 de octubre de 2024, ha causado pérdidas humanas, personas desaparecidas y pueblos gravemente afectados, carreteras y resto infraestructuras obstaculizadas, dejando daños económicos y sociales de difícil recuperación, y numerosas vidas truncadas en la Comunidad Valenciana.
Y todo ello nos lleva a planterarnos una cuestión crucial, la necesidad de Liderazgo Técnico en la Gestión de Emergencias
Actualmente, la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias está dirigida por Emilio Argüeso Torres ya que fue nombrado Secretario autonómico de Seguridad y Emergencias y Director de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias por el hasta ahora Presidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón.
Argüeso Torres, como puede verse en su curriculum en la página web de la GVA, es: Licenciado en Criminología, Derecho, Master en Ciencias Forenses, Licenciado en Periodismo y Publicidad
Evidentemente estos estudios no se corresponden con los necesarios para desempeñar un cargo de tal función e importancia, pues carecen de una formación técnica directa en gestión de emergencias. En momentos críticos como las DANAs, esta falta de especialización en el liderazgo puede tener consecuencias graves para la seguridad y eficacia de la respuesta.
Para proteger adecuadamente a la población, los directivos de emergencias deben poseer conocimientos técnicos que permitan:
-Anticipar y planificar respuestas basadas en el comportamiento de fenómenos extremos como las DANAs.
-Coordinación Interinstitucional: Movilizar rápidamente recursos de diversos organismos (bomberos, servicios médicos, defensa civil) exige habilidades específicas en coordinación y gestión de crisis. -Toma de Decisiones Rápidas y Críticas
La capacidad de evaluar riesgos, definir zonas de evacuación y priorizar el despliegue de personal y recursos requiere conocimientos y experiencia en análisis de riesgos.
-Protección de Vidas y Reducción de Daños: En una emergencia, la prioridad es salvar vidas y preservar infraestructuras, algo que un profesional capacitado en gestión de emergencias puede hacer de manera más eficaz.
Consecuencias de una Dirección Politizada en Emergencias
Cuando la selección de altos cargos en emergencias responde a criterios políticos y no a méritos profesionales, la respuesta ante desastres naturales se ve gravemente afectada:
- Demoras y Decisiones Ineficaces: La falta de conocimientos técnicos puede llevar a decisiones tardías o inadecuadas, exponiendo a la población a mayores riesgos.
- Coordinación Deficiente: Un líder sin formación en gestión de crisis puede no tener las habilidades necesarias para coordinar los recursos de emergencia de forma efectiva.
- Desconfianza en las Instituciones: La ciudadanía espera una respuesta rápida y profesional en situaciones de emergencia. Cuando esta respuesta no se da, la confianza en las instituciones disminuye.
La reciente DANA ha dejado clara estas deficiencias por parte de la Generalitat Valenciana, puesto más en relieve por el hecho que mientras las autoridades mostraban problemas de coordinación y no alertaban a la ciudadanía a tiempo, la Universidad de Valencia- con medios mucho más limitados-si pudo anticiparse y suspender sus actividades para proteger a estudiantes, personal administrativo y laboral así como al profesorado, contando con los mismos informes o incluso menos de los que disponía la Generalitat Valenciana
Por eso desde aquí realizamos un llamamiento a la Profesionalización y Mejora en la Gestión de Emergencias
La devastación provocada por la DANA de octubre de 2024 deja una enseñanza crítica: la dirección de los servicios de emergencia debe recaer en expertos en riesgos y gestión de desastres, no en designados políticos. La creciente frecuencia e intensidad de estos fenómenos en un contexto de cambio climático subraya la importancia de contar con directivos preparados y formados en planificación, predicción y manejo de desastres naturales.
Propuestas para una Gestión de Emergencias Más Eficiente
Para optimizar la respuesta ante emergencias en la Comunidad Valenciana, se plantean las siguientes propuestas:
- Asignación de Cargos Basada en Méritos: La selección de directivos en los servicios de emergencia debe basarse en formación y experiencia en gestión de crisis y riesgos.
- Capacitación Continua: Los líderes en emergencias deben actualizarse constantemente en estrategias de respuesta y en el uso de tecnologías para predicción y monitoreo climático.
- Evaluación y Transparencia: Rendir cuentas sobre la respuesta ante emergencias y realizar evaluaciones periódicas permitirá mejorar protocolos y fortalecer la coordinación interinstitucional.
Conclusión
La DANA de octubre de 2024 representa una llamada de atención para la Comunidad Valenciana. Los daños y pérdidas ocasionados subrayan la importancia de contar con directivos especializados y capacitados en la gestión de crisis y fenómenos climáticos extremos. La seguridad y bienestar de la población no pueden estar sujetos a designaciones políticas; deben priorizarse las competencias técnicas y la experiencia profesional para mitigar el impacto de futuras DANAs y proteger a la ciudadanía ante una realidad climática cada vez más adversa.
Además, es urgente reactivar proyectos que llevan años archivados por la Generalitat Valenciana en un cajón, y que realizados por expertos de la Universidad Politécnica de Valencia proporcionaban soluciones viables – incluso económicamente- al problema que representaba el Barranco del Poyo y que ahora, a causa de la falta de ejecución de dicho proyecto y la no alerta a tiempo por parte de la Generalitat , Paiporta se ha visto devastada.
Los políticos no pueden actuar dándole la espalda a los expertos y ahora se espera que el Presidente de la Generalitat Valenciana al menos admita su ineficacia y responsabilidad en lo ocurrido; que los políticos aprendan la lección, la necesidad de contar con gente preparada en los cargos y que sean capaces de alertar a la población a tiempo.
Volvemos a señalar que no era imposible evitar muchas de las muertes, pues la Universidad de Valencia con antelación y menos medios que la Generalitat Valenciana, sí fue capaz de alertar a sus estudiantes y trabajadores, suspendiendo todo actividad para salvaguardarlos, un ejemplo de conocimiento y humanidad de la que muchos dirigentes deberían aprender.
























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