LA FUNCIÓN SUMIDERO DE CO2 DEL VIÑEDO DE LA COMUNIDAD VALENCIANA SE VALORA EN MÁS DE 71 MILLONES DE EUROS


 

Autora: Mª Begoña Peris Martínez

Ingeniero Agrónomo por la Universidad Politécnica de Valencia

Máster en Economía Agroalimentaria y Política Ambiental por la Universidad Politécnica de Valencia.

Máster en Procesos Contaminantes y Técnicas de Defensa del Medio Natural por la Universidad Politécnica de Madrid.

Consultora Medio Ambiental

Miembro de la Asociación Española de Economía Agraria

Resumen

El viñedo, es un sector de gran importancia, no sólo por el valor derivado de su explotación agrícola, también por la aportación de otros valores ambientales. En el presente artículo se procede a estimar el balance de CO2 del viñedo de la Comunidad Valenciana, concluyendo que éste asciende a 277.030 Toneladas de CO2, actuando como sumidero de gases efecto invernadero, retirando el 1% de las emisiones totales de CO2 que genera, anualmente, la Comunidad Valenciana. Esta capacidad fijadora se ha valorado económicamente en más de 78 millones de euros

Palabras clave: viñedo, valoración, CO2, fijación, sumidero

Abstract: The vineyard is a sector of big importance in the world agriculture, not only for the value derived from its farm, also for the contribution of other environmental values. In the present article one proceeds to estimate the balance of CO2 of the vineyard of the Valencian Community, concluding that this one amounts to 277.030 Tons of CO2, operating like gas sewer pipe greenhouse effect, withdrawing 1 % of the entire emission of CO2 that the Valencian Community generates, annually. This fixing capacity has been calculated economically in more than 78 million euros

Key words: vineyard, evaluation, CO2, fixation, sewer pipe

 

El calentamiento global es uno de los principales problemas de la sociedad actual. En el marco de la “Tercera Conferencia Mundial del Clima” celebrada en Ginebra el año 2009, las Naciones Unidas informaron que los escenarios  presentados por el “Intergubernamental Panel de Expertos del Cambio Climático” (IPCC) en su Informe del 2007, que revelaban un posible aumento de la  temperatura media del planeta para el siglo XXI, en 2 grados centígrados, eran más optimistas que los resultados  arrojados  por las últimas investigaciones. En este contexto, el “Met Office Hadley Centre”  de Gran Bretaña, hacía público, en el marco de la Conferencia “Más allá de cuatro grados” celebrada en la Universidad de Oxford, el primer estudio que contemplaba las consecuencias del cambio climático más allá de dos grados. La investigación planteaba un escenario en el que la temperatura podría aumentar más de 15 grados en algunas partes del Ártico, y hasta 10 grados en el oeste y el sur de África.

La Comisión Europea, en su Libro Blanco de Adaptación al Cambio Climático publicado en 2009, ya recogía la posibilidad de un incremento de la temperatura más allá de dos grados, y señalaba  los impactos meteorológicos, sobre  diversidad, ecosistemas e impactos  socioeconómicos, que podían producirse.

Entre otros efectos, se prevé que el aumento de la temperatura:

-incida en ciertos aspectos de la salud humana, como la mortalidad a causa del calor, o una alteración de los vectores de enfermedades infecciosas en ciertas áreas (algunas enfermedades, como la malaria, se extenderán llevadas por los mosquitos) o de los pólenes alergénicos en latitudes altas y medias del Hemisferio Norte (fuente: Informe IPCC 2007)

-afección en la gestión agrícola y forestal en latitudes superiores del Hemisferio Norte.

Algunos de los impactos ya se están produciendo:

Las Islas del Pacífico, como Tuvalu, se están hundiendo. En la Cumbre de Jefes de Estado o de Gobierno de la 42° reunión de líderes de las Islas del Pacífico, celebrada en la ciudad neozelandesa de Auckland, el 7 y 8 de septiembre de 2012, el presidente de Kiribati, Anote Tong, advertía que el hundimiento de las islas de su Estado era tan acuciante debido al cambio climático, que se planteaba la construcción de una plataforma flotante que permitiera albergar a la población.

El hielo se está derritiendo en todo el mundo, especialmente en los polos, incluyendo los glaciares montañosos, las láminas de hielo que cubren el oeste de la Antártida y Groenlandia y el hielo del mar Ártico.

Un estudio publicado en junio de 2012 en la Revista Global Change Biology, dirigido por el biólogo Stephanies Jenouvrier de la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI), concluye que si las temperaturas continúan aumentando al actual ritmo, se puede producir la extinción de los pingüinos de Tierra Adelia en el año 2100.

Los ecosistemas cambiarán, algunas especies se trasladarán más al norte y podrán salvarse, otras podrían extinguirse.

Si la capa de hielo de Quelccaya en Perú continúa derritiéndose como hasta ahora, desaparecerá en 2100 dejando a miles de personas que cuentan con ella para conseguir agua potable.

El portal “ONU trabaja para proteger las especies amenazadas”, se hace eco de un estudio de los Servicios Canadienses sobre la fauna y flora silvestres que alertan, que el número de ejemplares de osos polares se ha ido reduciendo en la Bahía Hudson de Canadá. El hielo de la bahía se está derritiendo una media de tres semanas más rápido que a mediados de la década de los 70. Esto obliga a que el oso polar retroceda bastante en tierra firme antes de que haya podido rellenar sus reservas de grasa. Si el hielo de mar desaparece, los osos polares también desaparecerán

El cambio climático puede mermar la producción de alimentos en el mundo en desarrollo, algo que ya anunciaba el Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), Jacques Diouf, en una intervención en la Fundación M.S. Swaminathan en Chennai, India, en 2007. Debemos recordar que el número de hambrientos en el mundo alcanza  los 868 millones de personas (cifras año 2012-FAO).

En este contexto, resulta evidente la necesidad de estudiar cómo contribuyen los distintos sectores de la economía en el cambio climático, analizando, en este caso, el papel que juega el viñedo  de la Comunidad Valenciana. No debemos olvidar que nos encontramos ante un problema de carácter global, donde la emisión de gases efecto invernadero en un punto del planeta, tiene efectos en cualquier otra parte del mundo, al mezclarse los gases en la atmósfera. Sin olvidar que la Comunidad Valenciana, situada en un gran ecosistema de transición como el Mediterráneo, se encuentra dentro del conjunto de territorios que probablemente se verán más afectados, a escala planetaria, por el cambio climático. La pérdida de terrenos costeros, el incremento de la desertificación y de la intrusión marina, así como la reducción de los recursos hídricos, constituyen algunos de los potenciales efectos.

En este sentido, la Consellería de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana, ha establecido una serie de recomendaciones tendentes a reducir las emisiones derivadas de la actividad agrícola y aumentar la cantidad de carbono secuestrado. Entre las principales medidas que podemos consultar en la publicación “Estrategia valenciana ante el cambio climático.2013-2020. Mitigación y adaptación”, se encuentran: estudiar la creación de una red de explotaciones colaboradoras que permitan cuantificar de la forma más precisa posible la contribución al balance de emisiones (emisiones de GEI y secuestro de carbono); determinar, mediante metodología estandarizada, la totalidad del carbono de los diferentes productos agropecuarios producidos en la Comunidad Valenciana; fomentar la utilización de los abonos cuya fabricación consuma la menor cantidad de energía; establecimiento de un programa de ayuda al cálculo de emisiones GEI en instalaciones agrarias; establecer programas de ayuda a la conversión ecológica de explotaciones agrícolas y ganaderas; incorporar criterios de ahorro y eficiencia energética.

El sector vitivinícola es uno de los sectores más importantes en la agricultura mundial, no sólo por el valor económico que genera, también por la población que ocupa y el papel que desempeña en la conservación del medio ambiente. Los viñedos no sólo constituyen un componente esencial del paisaje en las regiones vitícolas, sino que además, contribuyen a preservarlo, ya que impiden la erosión del suelo y garantizan la presencia del ser humano en zonas que se encuentran entre las más frágiles desde el punto de vista medioambiental y suelen carecer de alternativas económicas reales. El viñedo, al igual que el resto de las plantas tiene la capacidad de captar el CO2 atmosférico y mediante procesos fotosintéticos, metabolizarlo para la obtención de azúcares y otros compuestos que requieren para su desarrollo (biomasa). La biomasa al descomponerse se convierte en parte del suelo (en forma de humus) o en CO2 (a través de la respiración de los microorganismos que la procesan). Sin embargo, las explotaciones vitícolas también llevan asociadas otra serie de emisiones de CO2 que denominaremos “directas” e “indirectas”. Emisiones directas son aquellas que se generan en el proceso de cultivo como consecuencia del consumo del combustible utilizado en las labores agrícolas así como los óxidos de nitrógeno procedentes del suelo por fertilización (recordemos que el efecto del calentamiento del N20 es 310 veces mayor que el del C02). Respecto a las emisiones indirectas, éstas se producen debido al consumo de la energía necesaria para la fabricación y mantenimiento de los equipos mecánicos agrícolas utilizados en todas las labores, la producción de semillas y plántulas y la fabricación de fertilizantes y fitosanitarios.

Para la estimación del balance de carbono del viñedo de la Comunidad Valenciana, ante la ausencia de datos propios de la Comunidad, recurrimos a los datos de emisión y fijación del viñedo proporcionados por el Servicio de Estadística y Planificación agraria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno de la Rioja. Considerando un balance de CO2 de 3,79 toneladas de dióxido de carbono por hectárea. En la Comunidad Valenciana, la superficie destinada a su cultivo asciende a 73.095 hectáreas (año 2011) , por lo que el viñedo, se estima, actúa retirando, anualmente, 277.030 Toneladas de CO2 de la atmósfera. Con datos del año 2010, la Comunidad Valenciana emitió a la atmósfera 29,7 millones de toneladas de dióxido de carbono, por lo que el viñedo de la Comunidad Valenciana, se estima, contribuye en la lucha contra el calentamiento global, absorbiendo, aproximadamente, el 1% del total de CO2 emitido.

VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA CAPACIDAD SUMIDERO DE CO2 DEL VIÑEDO DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

El Método de Actualización de Rentas señala que el valor de un bien económico es igual al valor actual de la suma de rentas futuras que el bien puede generar, siendo, pues, el sumatorio de las rentas futuras producidas durante una serie de años, actualizadas. En nuestro caso, consideraremos la tasa de descuento social. La tasa social de descuento indica cuanto más preferible es, para la sociedad, un beneficio en el presente con respecto al mismo beneficio percibido un período más tarde. La fórmula estándar para calcular la tasa de descuento social o Tasa Social de Preferencia Temporal (TSPT) establecida por Ramsey en 1928 es:

TSPT=p+eg

Donde

p: tasa de preferencia temporal individual o pura (%)

e: elasticidad de la curva de utilidad marginal del consumo

g: tasa esperada de crecimiento del consumo per cápita (%)

Se estima la tasa de preferencia temporal pura “p” como la media del índice de mortalidad de los últimos años (fuente:World Bank), el índice de mortalidad representa el número de defunciones que se producen en un año por cada 1.000 habitantes.

La tasa anual media acumulativa de crecimiento del consumo per cápita (g) viene dada por:

Donde:

Cf: consumo per cápita final

Ci: consumo per cápita inicial

n: periodo entre consumo inicial y final ´

Debido a la dificultad de obtener datos de consumo per cápita, se toma como variable proxy el PIB per cápita (PIB per cápita convertido a dólares internacionales usando tasas de paridad del poder adquisitivo –PPA. a precios constantes del año 2005), fuente: World Bank

Respecto a la elasticidad de la curva de utilidad marginal del consumo, se calcula en función de la progresividad de la estructura de impuestos

Donde:

t= tasa marginal del impuesto sobre la renta (fuente: OCDE)

T/Y= tasa media del impuesto sobre la renta (fuente: OCDE)

De esta forma, obtenemos la tasa actual de descuento social de España que ha ascendido al 3,90% (cálculo propio)

Respecto a la función fijadora de CO2 del viñedo de la Comunidad Valenciana, se estima que ésta retira de la atmósfera 277.030 toneladas de CO2 al año.

El precio de la tonelada de CO2 se valora en el mercado de derechos de emisión a 6,20 euros/tonelada, con fecha 2 de enero del 2013. El valor ha oscilado desde los 15,3 (último cierre euros del 2008) a los 6,20 euros (último cierre del 2012). Actualmente la cotización se encuentra en su momento más bajo, la crisis económica mundial, conlleva una diminución en la producción, por tanto de las emisiones, y esto se refleja en la cotización. No obstante, se prevé una subida con la recuperación mundial de la crisis, la reducción de los derechos de emisión o el empeoramiento del problema del calentamiento global.

Las cotizaciones de cierre de los últimos cinco años:

Año 2008: 15,30 euros/tonelada

Año 2009: 12,3 euros/tonelada

Año 2010: 13,9 euros/tonelada

Año 2011: 6,7 euros/tonelada

Año 2012: 6,4 euros/tonelada

A efectos de cálculo, consideramos como valor de la tonelada de CO2, el valor medio de las cotizaciones de los años (2008-2012), 11 euros/tonelada.

De esta forma, aplicando el Método de actualización de rentas, el valor económico de la función sumidero de CO2 de la agricultura de la Comunidad Valenciana, asciende a 78.136.666 euros

Bibliografía:

 

-Estrategia Valenciana ante el Cambio Climático, 2013-2020. Mitigación y adaptación. -Generalitat Valenciana

-E.Ceschia,P.Bézit et al. Management effects on net ecosystem carbón annd GHG budgets et European crop sites”. Agriculture, Ecosystems and Environment, 139 (2010) 363-383.
-Quiñones, B.Martínez-Alcántara, F.Legaz, M.Forner-Giner, E.Primo Milio, “La huella de carbono de las plantaciones de cítricos”.Vida Rural, 15-2012
-J. Penman, D. Kruger, I. Galbally, T. Hiraishi, B. Nyenzi, S. Emmanul, L. Buendía, R. Hoppaus, T. Martinsen, J. Meijer, K. Miwa y K. Tanabe (Eds.) .Orientación del IPCC sobre las buenas prácticas y la gestión de la incertidumbre en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, capítulo 4. Agricultura. IPCC

-Juan Domenech. La agricultura de la Rioja y el CO2. Servicio de Estadística y Planificación agraria. Gobierno de la Rioja. 2011

-Doménech, J., Martínez, M., & Fernández, M. (2010). La agricultura y el CO2: los cultivos agrícolas captan más CO2 del que generan. El balance es positivo, 8.3 toneladas de media por hectárea al año. Cuaderno de campo, (45), 5-11.

-Castelló, R. C. Mitigación y adaptación al cambio climático en la agricultura y la gaganadería

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