Un estudio alerta del impacto ecológico causado por la acumulación de sedimentos en los cauces fluviales


Según un artículo publicado en la revista PLOS ONE, fruto del estudio de Narcís Prat y Miguel Cañedo-Argüelles, de la Facultad de Biología y del Instituto del Agua de la UB (IdRA), así como Rubén Ladrera y Rafael Tomás, de la Universidad de La Rioja (UR), y Óscar Belmar, del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), centrado en los sistemas fluviales localizados en el entorno de zonas vulnerables a la contaminación por nitratos (ZVN) (concretamente, en el valle del Ebro, al oeste de La Rioja),
las comunidades de insectos, crustáceos y otros macroinvertebrados acuáticos se ven más afectadas por el efecto de los sedimentos acumulados en los cursos fluviales que por el exceso de nitrato en el medio acuático. Los sedimentos depositados en el lecho del río —por efecto de la agricultura intensiva y la deforestación del bosque de ribera— alteran las características ecológicas del hábitat fluvial y empobrecen las comunidades biológicas en todos sus aspectos.

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Los expertos han estudiado la comunidad de macroinvertebrados acuáticos que son uno de los mejores bioindicadores del estado de los cursos fluviales.

En el medio natural, los impactos ecológicos provocan una importante alteración de estos ecosistemas fluviales. La elevada concentración de nitratos —hasta cuatro veces superior a los 25 mg/l que indica la directiva marco del agua como nivel máximo tolerable en los ríos— resulta tóxica para algunos organismos «y favorece un crecimiento desmesurado de algas y plantas acuáticas, de manera que se altera la composición química del agua y el propio hábitat fluvial», detalla Rubén Ladrera, experto de la Universidad de La Rioja y primer autor del artículo.

Desde 1991, la Directiva europea de nitratos intenta proteger la calidad del agua reduciendo los nitratos de fuentes agrarias y promoviendo las buenas prácticas agrícolas. Esta normativa se integra en la Directiva marco del agua, que establece las normas legislativas sobre protección de ecosistemas acuáticos en el ámbito europeo con la finalidad de que todas las masas de agua en Europa alcancen el buen estado ecológico de 2021 a 2027.
«Desde hace años, se vienen proponiendo modelos agrícolas más sostenibles que traten de reducir sus impactos ambientales en general, y en particular sobre los ecosistemas fluviales. Las directivas europeas en materia de gestión de aguas y gestión ambiental exigen que se lleven a cabo estas medidas para garantizar el buen estado ecológico de los ríos. Sin embargo, estas medidas no siempre se llevan a cabo con la suficiente exigencia», según señala Rubén Ladrera.

Fuente : Universidad de Barcelona

Rubén Ladrera, Oscar Belmar, Rafael Tomás, Narcís Prat, Miguel Cañedo-Argüelles

Research Article | published 08 Nov 2019 PLOS ONE

https://doi.org/10.1371/journal.pone.0218582

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