ALTOS PRECIO DE LOS ALIMENTOS BASICOS


Desde el año 2007, los mercados mundiales han experimentado importantes oscilaciones en los precios de los productos básicos. Los precios de los alimentos en el verano de 2008 alcanzaron niveles que no se veían hacía 30 años, que crecieron rápidamente en los meses siguientes. Hoy los precios de los alimentos están a niveles muy altos, y se estima que su volatilidad continue.
Respecto a la situación actual, FAO estima una producción de trigo en 2011 de 676 millones de toneladas, 3,4% más que en 2010, un nivel de producción aun inferior a las de 2008 y 2009.

En Asia, las perspectivas para la cosecha de trigo es favorable. En China las perspectivas son inciertas pese al alivio de la situación provocada por la sequía en la llanura septentrional. En Japón, el terremoto y posterior tsunami ha ocasionado grandes daños con repercusiones potencialmente significativas en la agricultura y el comercio de alimentos. En África del Norte, la situación actual creada en Jamahiriya Árabe Libia ha provocado el desplazamiento de un gran número de personas y el trastorno del flujo de bienes y servicios a esta región que depende sobremanera de las importaciones de cereales. En África austral, las perspectivas para la cosecha principal de maíz de 2011 son por lo general favorables y los precios relativamente bajos han contribuido a estabilizar la seguridad alimentaria. En África oriental, la inseguridad alimentaria ha aumentado en las zonas pastorales de Somalia, Kenya y Etiopía, afectadas por la sequía, pese a las excelentes cosechas obtenidas en 2010 y a los precios generalmente bajos y estables de los alimentos. En África occidental, la violencia postelectoral continúa causando grandes trastornos a la población y perturbando el comercio y los medios de subsistencia en Côte d’Ivoire y los países vecinos
Respecto a las perspectivas para el futuro,un reciente informe de OCDE-FAO “Perspectivas de la agricultura OCDE-FAO 2011-2020”, avisa del mantenimiento de los elevados precios de los alimentos y volatilidad en los mercados de productos básicos para ese período.
Según la Organización de Cooperación y desarrollo Económico, una buena cosecha en los próximos meses debería hacer bajar los precios de los productos básicos por debajo del nivel máximo de comienzos de este año. Sin embargo, se calcula que durante la próxima década los precios reales de los cereales podrían subir, como media, hasta un 20 por ciento, y los de la carne hasta un 30 por ciento, en comparación con el periodo 2001-10, si bien estas cifras se situan muy por debajo de los niveles record alcanzados en 2007-08 y nuevamente este año.

Según Angel Gurría, Secretario general de la OCDE, aunque el aumento de los precios suele ser una buena noticia para los agricultores, el impacto sobre los pobres en los países en desarrollo -que gastan gran parte de sus ingresos en alimentos- puede ser devastador.Por este motivo, añade, “ pedimos a los gobiernos que mejoren la información y transparencia de los mercados físicos y financieros, fomenten las inversiones que aumentan la productividad en los países en desarrollo, supriman las normativas que distorsionan la producción y el comercio, y ayuden a las personas vulnerables a gestionar mejor el riesgo y la incertidumbre”.

Por otro lado, Jacques Diouf, Director General de la FAO manifestó que
las iniciativas se deben concentrar especialmente en los pequeños campesinos de los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos.

Respecto al G20, sus líderes , en la cumbre de noviembre de 2010, han solicitado a la FAO, FIDA, FMI, OCDE, UNCTAD, Banco Mundial y OMC, trabajar con partes interesadas clave en el “desarrollo de opciones para poner en consideración del G-20 sobre cómo mitigar y gestionar los riesgos asociados a la volatilidad de precios de los alimentos y otros productos agrícolas, sin distorsionar el comportamiento del mercado, fundamentalmente para proteger a los más vulnerables “.
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El informe prevé que la producción agrícola mundial crezca más lentamente durante la próxima década que en los últimos 10 años. Se espera que la producción agrícola aumente un 1,7% anual, en comparación con la tasa de crecimiento del 2,6% de la década anterior. A pesar de esta desaceleración, se prevé que la producción per cápita se incremente en un 0,7 por ciento anual.

El consumo per cápita de alimentos crecerá más rápidamente en Europa oriental, Asia y Latinoamérica, donde los ingresos están aumentando y el crecimiento demográfico se está haciendo más lento. Según el informe, la carne, los productos lácteos, los aceites vegetales y el azúcar deberían experimentar los mayores incrementos de demanda.

Respecto al sector pesquero, está previsto que la producción mundial aumente un 1,3 por ciento anual hasta 2020. Este crecimiento es menor que en la década anterior, debido a la reducción o estancamiento de la captura de poblaciones de peces naturales y a tasas más bajas de crecimiento de la acuicultura, que experimentó una rápida expansión en el periodo 2001-2010.

Para 2015, se espera que la acuicultura supere a la pesca de captura como la fuente más importante de pescado para consumo humano, y en 2020 debería representar alrededor del 45 por ciento de la producción pesquera total, incluyendo los usos no alimentarios.

Fuente: FAO

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